viernes, 12 de diciembre de 2008

MARÍA.


Esparce tu mirada los fulgores
de pasión, que delata tu deseo,
detenido en las manos de Morfeo,
despierta cuando llegan los albores.

Es tu cálido seno docto nido
para el deleite que desea tu alma
cual silencioso paraíso en calma
turbado por un mar enfurecido.

Tu semblante de cándida princesa,
proyecta tu alegría resplandecida
en tus labios de fino terciopelo.

Emoción maternal tu cara besa,
generándose en tu vientre la vida
del niño que será, el Rey del Cielo.

6 comentarios:

fonsilleda dijo...

Lo mismo que el anterior. Dulces versos llenos de amor y adoración.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Gracias de nuevo por pasar por este rincón, y dejar tu comentario. Este poema propio en estas fechas, en una aportación a esa sensación que unos más y otros menos sentimos al final de cada año. Un beso.

Dante dijo...

Impecable soneto, amigo Gregorio. Adecuado y digno de admiración. Nuevamente me voy agradecido y sorprendido de tu espacio. Tal como has avisado en tu entrada anterior, estos versos que continúan de alguna manera el otro poema, son especiales para estas fechas. Fue un gusto enorme leerlo. Un abrazo.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Gracias, Dante. Agradecido de tu paso por este rinconcito, y me alegro que te haya gustado. Un abrazo.

Balteu dijo...

Estupendo soneto Gregorio, muy trabajado y bonito. Me gustó mucho.
Te deseo unas muy felices fiestas y que el año venidero colme todos tus deseos.

Un abrazo, compañero.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Gracias balteu, por pasar y dejar tu comentario. Igual te deseo feliz Navidad y próspero año 2009. Un abrazo.