miércoles, 29 de octubre de 2008

TUS PADRES.


Te vieron nacer, te ayudaron a crecer,
te dieron la vida su amor y su querer.
Te acunaron en sus brazos una y otra vez,
y vieron tu carita con sumo placer.

Hicieron vigilia cuando tú enfermaste,
sintieron tu dolor pero no lo notaste,
mimaron tu frente y te recuperaste,
te dijeron: sé fuerte, sigue adelante.

A veces censuran según que detalles,
pero ellos te quieren, aunque les falles;
siempre los tienes de apoyo, y de aguante,
y en todo momento, están de tu parte.

Te apoyas en ellos para levantarte,
te dan su ternura, siempre al abrazarte,
y siempre te cuidan aunque no te agrade;
no te piden nada, porque son tus padres.

4 comentarios:

Dante dijo...

Impecable poema de agradecimiento a todo lo que los padres representan. En mi caso, asocio cada uno de tus versos, a la figura de mi abuelo materno. Excelente. Siempre es un gusto pasar por acá. Tus poemas sorprenden y agradan al lector. Un abrazo.

Froiliuba dijo...

Me has hecho llorar, soy madre de un niño de 8 años, con todo lo que ello conlleva y alguna dificultad más añadida de regalo y leer estos versos... son preciosos Gregorio, me los voy a guardar y es posible que, con tu permiso, los coloque en el lateral del blog mio ¿ te parece?

mil bss

fonsilleda dijo...

Gracias por la parte que ahora me corresponde, aunque serían mis hijas las que tendrían que leer.
Maravilloso tema que tú tratas como nadie. Se nota la sensibilidad que dan los años, la experiencia y el haber dado mucho amor.
Bicos.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Gracias, Dante, por tu visita y tus palabras. Me satisface que te haya recordado a esa persona entrañable, que es el abuelo, los abuelos. Como sabes, no tuve la suerte de conocer a ninguno de mis abuelos, pero ahora lo soy yo, y siento el afecto reciproco que hay entre mis nietos y yo, y me hago una idea de lo que me perdí. Un abrazo.


Gracias, froiliuba, por tus elogios al pasar y comentar este poema. Un abrazo.

PD. Te he enviado un Mail.


Gracias, Trasdeza, igual por tu visita y tus palabras. Es cierto que con los años aumenta la sensibilidad, por las experiencias vividas. Un abrazo.