viernes, 26 de septiembre de 2008

ENLAZADO



Quisiera derretirme entre tus manos,
al sentir la pasión de tus caricias.

Quisiera sentir calor de tus brazos
y reposar mis labios en los tuyos;
mirarme reflejado por tus ojos.

Quisiera confundirme entre tu pelo,
y oculto y cauteloso en su maraña,
deslizarme en silencio cual araña
por tus senos, tus muslos y tu vello.

Quisiera introducirme, en tu sueño,
amarte cada vez que estés dormida
y encontrar así, sentido a mi vida;
quisiera cada vez que nace el alba
despertarme recostado en tu pecho.

Quisiera introducirme, en tu risa,
quisiera poseer tu carcajada
y quisiera sentirme como dueño
del evasivo amor que no me ofreces,
amarte muchas, muchas, muchas veces
con lujuria, sin prisa, en la calma.


Quisiera en cabalgarme a tu cintura
y con besos, caricias y dulzura
jugar contigo a solas sin censura
en una noche de invierno muy oscura
con derroche de halagos y ternura
y mecernos como un barco en una ola
siendo ya, nuestras almas una sola.




2 comentarios:

Dante dijo...

Apasionadas y sensuales letras. Un recorrido ilustrativo y envolvente de todo lo que se quisiera de la mujer amada. Muy bueno. Un abrazo.

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Gracias, amigo por pasar y dejar tu testimonio. Es para mí un honor recibir tu visita.